"La Pluralidad es Nuestra Carta de Presentación"

La Pluralidad es Nuestra Carta de Presentación
Nada se parece más al pensamiento mítico que la ideología política. Levi Strauss


miércoles, 20 de junio de 2012

Del hambre al apetito: Un largo... "camino largo".


Del hambre al apetito. 
Un largo... "camino largo".


 
“Tampoco descuides tu salud,
 ten moderación en el comer o el beber,
 y en la ejercitación del cuerpo.
 Por moderación entiendo
 lo que no te haga daño”.
Pitágoras. Los versos dorados.



La primera definición del concepto antropológico de cultura es obra del pensamiento científico del antropólogo británico Edward Burnett Tylor(1832-1917)autor del primer libro de antropología general: 

“Cultura o civilización, tomadas en su sentido antropológico más extenso, es ese todo complejo que comprende el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y las otras capacidades o hábitos adquiridos por el hombre en tanto miembro de la sociedad.” Culture primitive. 1871


             Los humanos, los Homo sapiens sapiens, somos biológicamente capaces, en estado de salud,  de alimentarnos  con un amplio abanico de sustancias presentes en la naturaleza, provenientes tanto del mundo animal  como  del vegetal ,   tal aptitud  nos convierte en seres omnívoros.
           
  Nada por otra parte, y que tal cosa  no  lastime  soberbias , demasiado extraordinario. Compartimos tal capacidad metabólica con seres tan diversos como:  las ratas (Rattus rattus y otras especies); los cerdos (Sus scrofa doméstico);  las cucarachas ( Periplaneta americana,  entre otras especies) etc.. Pareciera en principio,   ser  y constituir,  una ventaja evolutiva importante.
           
  O sea que junto con otras especies planetarias llevamos integrada la capacidad de satisfacer nuestra vital necesidad de nutrientes con un amplio haz de recursos naturales a explotar y con los cuales desarrollar debidas estrategias de subsistencias  para mantener vivo un organismo de principio muy  demandante,  que tampoco  se caracteriza por su  bajo consumo en  la relación input – output de materia  al momento de su necesidad y demanda de energía , suma  a su ineficiente sistema de procesamiento de los mismos  generando  una importante cantidad de desechos orgánicos.
           
  No seríamos como especie,  mirados   desde este punto de vista un buen diseño. 
           
  Es así entonces que la especie en sus tiempos de caza y recolecta, deambuló de aquí para allá, no en procura de divertimento o solaz, como pueden hacer sus individuos   hoy  al canalizar  tiempos ociosos en  deportes tan extraños como matar elefantes, sino  en esfuerzo esencial y vital a mantenerse vivos para lo cual debe procurar  esa mínima imprescindible cantidad de materia comestible  y agua  diariamente necesaria, con la demanda  de energía a los efectos , que  hacía de vida o muerte la  eficiencia en la recolección y caza de los insumos, teniendo muy en cuenta,  el  gasto energético superviniente  del mero hecho de  obtenerlos. Así de simple, principio que no es ausente   en los avatares de la vida cotidiana moderna.
           
  Diría que mirados desde la objetivad y el “extrañamiento”, es decir enrareciendo  lo cotidiano, veremos que nuestros comportamientos diarios, los de este Homo llamado moderno,  en casi su mayoría, exceptuando los del mundo simbólico, se reducen  a satisfacer nuestra hambre y todo el enorme universo de consecuencias que esto  significa.
            
  También es bueno de aclarar, que existen en la naturaleza muchas sustancias que serían desde una óptica biológica, perfectamente comestibles, sin embargo son desechadas por el hombre.
           
  Por distintas razones. Pero todas ellas vinculadas a ese sendero de comportamientos que en su diversidad tiene infinitas bifurcaciones y que llamamos Cultura. 

             Es decir, algunas sociedades desarrollan hábitos de alimentación en el cual  comen y se nutren con lo que otras sociedades   aborrecen  y abominan.
            
  A vía de ejemplo, tengan por seguro , que no figuran por el momento en mi dieta ni en la de nadie que conozca personalmente,  las tarántulas gigantes  Goliath o tarántula pajarera (Teraphosa blondii) de las selvas ecuatoriales del norte de Sudamérica (Brasil y Venezuela), festín proteico sin embargo,  para los pueblos de caza y recolecta que allí habitan,  entre ellos los Yanomami que  tienen el recurso,  como un importante componente de su dieta especializando  a niños y mujeres en su captura.
            
  Bien conocida son las evitaciones- ya hablaremos de sus por qué- de colectividades religiosas en relación a la carne vacuna  y la carne de cerdo. Y son millones de personas en el mundo.
            
  A veces no nos preguntamos demasiado porque no comemos carne de  caballo. Nuestros ancestros bien que la disfrutaron, hasta el extremo de que llevaron a la especie nativa americana a la extinción. La especie que hoy se cría y se utiliza para trabajos en nuestros campos o para actividades deportivas (Equus ferus caballus), es exótica a nuestra fauna, fue domesticada en el viejo continente desde donde llega a estas tierras como animal de transporte y carga en tiempos de la conquista.
             
 Comido el caballo doméstico en otras sociedades , Rusia constituye uno de  nuestros más grandes importadores de carne equina con destino al consumo humano, por estas tierras sin  embargo, es recurso   culturalmente  evitado  como alimento y totalmente ausente de la  gastronomía uruguaya.
           
  La Antropología y los antropólogos, mucho han reflexionado, discurrido y meditado acerca de las  respuestas posibles a  tan grande diversidad en los hábitos alimenticios y gustos culinarios de los pueblos.
            
  Sin pensar, sería impensable, establecer aquí una teoría común a todas las escuelas antropológicas y a sus principales actores en lo que hace a este tema, si podemos establecer tendencias.
            
  Para algunos, entre ellos los integrantes de  la escuela francesa y Claude Levi-Strauss (1908-2009) estructuralista al fin, piensa que la comida, ese  complejo compuesto de significados y símbolos culturales implican  a su opinión:  

Alimentar en principio la mente colectiva, antes de poder ser admitida en un estómago vacío. Lo cual más o menos sería traducible a afirmar que la comida no es exclusivamente un asunto de  nutrición. A que se come lo que se come, no por conveniente, bueno, ni práctico, ni porque su sabor sea bueno.
             
 Según este autor, y dedica a esto parte importante de su obra mayor : Mitológicas . Lo crudo y lo cocido, Maneras de mesa y otros,  la explicación a lo que se come, está más allá de la índole de los alimentos, se encuentran más bién en las estructuras de pensamiento de tales pueblos.

             Otros,  para el caso el antropólogo norteamericano Marvin Harris (1927-2001) desde  su Materialismo Cultural, estima que la gente come lo que come, por razones prácticas y explicables. En sus palabras, la gente, nosotros, elegimos nuestros alimentos, dentro de un modelo cultural que nos esperó al nacer con tal oferta gastronómica, pero detrás de la cual, lo bueno para comer son aquellos alimentos que presentan una relación costo beneficios prácticos , mejores que los alimentos que se evitan. O sea que poco espacio a los caprichos.
            
  A título de ejemplo práctico, explicitamos que la ecuación de inversión-ganancia de  energía necesaria para obtener y  procesar un alimento, debe ser necesariamente positiva . No puede gastarse lo mismo o más energía que la que se obtendrá con el producto. Esto es igual para un cazador recolector que para un agricultor. Debe cosechar más de lo que planta o por lo menos la misma cantidad. Otra cosa compromete la vida del individuo y del grupo,  sería el principio del fin.
           
  Al fin pero no menos importante, damos la aclaración que estamos hablando de lo que Pierre Bourdieu (1930- 2002), prestigioso pensador francés, llamaría “comida de necesidad”, en su obra La Distinción   o sea aquella dieta que se lleva adelante para sobrevivir y ser funcional al tipo de vida que se desarrolla y en la cual solamente en forma marginal intervienen valores superfluos a los valores nutricionales de la comida. Totalmente distinta a aquella dieta llevada adelante por la clase económicamente pudiente, en donde son otros los valores que intervienen al momento de seleccionar los comestibles y el menú y que el mismo autor califica de “comida distinguida o burguesa”.
           
  En adelanto de síntesis a los límites de este breve texto, podemos afirmar, que los asuntos del comer, están directamente vinculados y absolutamente manejados desde la Cultura de cada pueblo.
           
Lo del título: 

Ha sido un largo viaje el llevado adelante por  la especie humana, desde sus tiempos de carroñeo y azarosos días de hambre a satisfacer, hasta la actualidad , en la que si bien las necesidades  son las mismas, son en cambio  tiempos de apetitos, de gustos exóticos , de glamour de mesa  y  gastronomías. En fin, en muchos casos, tiempos egoístas, que no son  tiempos  igualitarios y de reciprocidad,   son tiempos  de  despilfarros y desperdicios innecesarios.

Hasta la próxima.

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