"La Pluralidad es Nuestra Carta de Presentación"

La Pluralidad es Nuestra Carta de Presentación
Nada se parece más al pensamiento mítico que la ideología política. Levi Strauss


lunes, 28 de noviembre de 2011

Claude Lévi-Strauss - Así Conmemoró sus 100 años el mundo




"A las nueve de la mañana de un domingo de otoño de 1934, Célestin Bouglé, director de la Ecole Normal Supérieur de París, preguntaba por teléfono a un joven estudiante de filosofía si persistía en la determinación de 'practicar etnografía'. 'Desde luego', fue la respuesta del estudiante —se llamaba Claude Lévi-Strauss—. Y Bouglé le propuso presentar su candidatura como profesor de sociología en Sao Paulo. Treinta y dos años después, Roger Callois, al recibir a Lévi-Strauss en L'Academie Francaise, diría refiriéndose a esa conversación telefónica: 'Nunca una decisión tan importante se tomó tan precipitadamente'. Lo que vendría después sería el desarrollo de una de las carreras científicas más audaces y más fecundas en lo que va del siglo". 1

Evocar el nombre de Claude Lévi-Strauss 2 remite a uno de los testigos y protagonistas más destacados en la evolución de las ciencias sociales del siglo XX. Su destacable contribución al pensamiento antropológico, aunado "al triste privilegio de su edad", le merecieron el pasado 28 de noviembre una pletórica jornada de actividades y homenajes que conmemoran sus cien años de vida.


Una de las celebraciones que causó mayor expectación fue la jornada Claude Lévi-Strauss à 100 ans, organizada por el Musée du Quai Branly (París) la cual contó con la especial presencia de 100 intelectuales de oficio variopinto. Algunos de ellos leyeron a la concurrencia una selección de textos de obras como Les structures de la parenté, Tristes Tropiques, y Le retour, entre otras. Mientras tanto para el público cibernauta el museo ofrece una visita virtual a la Colección Lévi-Strauss, un vasto acervo de 1457 objetos de arte y 223 obras iconográficas que Lévi-Strauss atesoró durante sus viajes expedicionarios.










Canal Acádemie también conmemora esta fecha emitiendo 6 entrevistas dedicadas al autor de Mitológicas. En éstas escuchamos a Françoise Héritier (sucesora de Lévi-Strauss en el Colegio de Francia), Claudine Herrmann (allegada íntima durante su estancia en New York), Jean José Marchand (crítico literario), André Comte-Sponville (filósofo y etnólogo) y Philippe Descola (legatario del Laboratorio de Antropología Social) relatar su experiencia personal e intelectual con el etnólogo y la impronta que dejó en sus vidas.

Otro documento auditivo disponible es la entrevista a Vincent Debaene, profesor en la Universidad de Columbia, Nueva York, quien fue el encargado de escribir el prólogo de ŒUVRES, una antología levistrausiana publicada en la prestigiosa colección La Pléiade (hecho extraordinario para un escritor que aún vive). El volumen reúne 7 obras elegidas por el propio autor en 2000 páginas de inspiración y rigor etnológico: Tristes tropiques, Le Totémisme aujourd'hui, La Pensée sauvage, La Voie des masques, La Potière jalouse, Histoire de Lynx, Regarder écouter lire. Apéndice: Textes inédits, Documents [2008].










El Correo de la UNESCO, publicación mensual en 6 lenguas incluyendo el castellano, se suma a los festejos y ofrece al público una serie de documentos inéditos, fotografías y artículos que la revista publicó a principios de 1950 y cuyos derechos de reproducción cedió el mismo Lévi-Strauss.

En la sección De viva voz hallamos la lectura de Raza y Cultura (22 de marzo de 1971) texto encargado por la UNESCO como contribución a un programa de lucha contra el racismo y presentado con motivo de la inauguración del Año Internacional de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial. Recordemos que en 1949 Lévi-Strauss ya había colaborado con la UNESCO redactando la primera declaración sobre la cuestión racial. Posteriormente en 1952, también por petición de la UNESCO, escribe Raza e historia, un texto que para el sociólogo francés Pierre Bourdieu contribuyó a desestigmatizar ciertas concepciones de tinte racista —practicas rituales, tradiciones matrimoniales y sexuales— además de representar el surgimiento de la nueva figura del intelectual que no responde a las preguntas de forma profética, a guisa de Sartre y otros intelectuales de la época.

El archivo de El Correo igualmente incluye el video de la última alocución publica de Lévi-Strauss pronunciada el 16 de noviembre de 2005 (doblada al castellano) con motivo del sexagésimo aniversario de la UNESCO, curiosamente situado en el mismo estrado donde en 1971 leyera el célebre texto Raza y cultura.

Para finalizar este recorrido mencionamos la cobertura que Radio France Internationale (versión castellana) transmitió en directo desde el Musée du Quai Branly. En el mismo programa escuchamos un breve testimonio de Lévi-Strauss (doblado al castellano) confesando los momentos angustiantes del trabajo etnológico, además de la opinión de Philippe Descola, discípulo de Lévi-Strauss, y Saúl Millán, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (México) quien participó en el Coloquio Internacional Lévi-Strauss: un siglo de reflexión celebrado en la Ciudad de México. 3
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  1. Iván Zavala, Lévi-Strauss, México, Edicol, 1977, pp. 15. [regresar]
  2. Favor de no confundir con el magnate de la mezclilla. [regresar]
  3. No es la primera vez que en México se organizan festividades en torno a Claude Lévi-Strauss. En 1979 la Universidad Nacional Autónoma de México, al mismo tiempo que conmemorar su cumpleaños 76, le concedió el grado honoris causa. [regresar]
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Claude Lévi-Strauss cumple 100 años de vida


El antropólogo Claude Lévi-Strauss. EFE
  • Strauss es reconocido por tener una de las mentes más importantes del siglo XX. A pesar de su longevidad e intensa actividad intelectual Lévi-Strauss, goza de buena salud y se mantiene lúcido

FRANCIA, PARÍS.-  Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales más relevantes del siglo XX, destacado antropólogo y padre del enfoque estructuralista de las ciencias sociales, que influyó de manera decisiva en la filosofía, la sociología, la historia y la teoría de la literatura, cumple cien años de vida.

A pesar de su longevidad e intensa actividad intelectual desde antes de la Segunda Guerra Mundial, Lévi-Strauss, miembro de la Academia de Francia desde 1973, goza de buena salud y se mantiene lúcido, como relató a la prensa el director del museo Quai Branly de París, Stéphane Martin, institución que alberga un teatro con el nombre del célebre antropólogo.

Francés nacido en Bruselas el 28 de noviembre de 1908, este centenario humanista es hijo de un judío agnóstico de origen alsaciano que le educó en un ambiente artístico, aunque terminó cursando estudios de Derecho y Filosofía en la Sorbona de París.

El autor de "Mythologiques" ejerció como profesor de esta última disciplina hasta que recibió una invitación de Marcel Mauss, padre de la etnología francesa, para ingresar en el recién creado departamento de etnografía.

Fue así como despertó en Lévi-Strauss la curiosidad por una materia en la que desarrollaría una brillante carrera y que le ha concedido un "lugar preeminente entre los investigadores del siglo XX", explicó a Efe el profesor de Antropología Social de la Universidad Complutense de Madrid Rafael Díaz Maderuelo.

Su nueva vocación le llevó a aceptar un puesto como profesor visitante en la universidad brasileña de São Paulo, de 1935 a 1939, estancia que le posibilitó llevar a cabo trabajos de campo en el estado amazónico de Mato Grosso y en la Amazonía.

Allí realizó estancias esporádicas entre los bororo, los nambikwara y los tupi-kawahib, experiencias que le orientaron definitivamente como profesional de la antropología, campo en el que su trabajo aún hoy "sigue siendo válido para la mayoría de los antropólogos", señaló Díaz Maderuelo sobre el autor de "La Pensée sauvage".

Tras regresar a Francia, en 1942 se trasladó a Estados Unidos como profesor visitante en la New School for Social Research de Nueva York, antes de un breve paso por la embajada francesa en Washington como agregado cultural.

De vuelta a París, fue nombrado director asociado del Museo del Hombre y se convirtió después en director de estudios en la École Pratique des Hautes Études, entre 1950 y 1974, trabajo que combinó con su enseñanza de antropología social en el Collège de France, hasta su jubilación en 1982, al tiempo que dirigía el Laboratorio de Antropología Social.

Hijo intelectual de Émile Durkheim y de Mauss, e interesado por la obra de Karl Marx, por el psicoanálisis de Sigmund Freud, la lingüística de Ferdinand Saussure y Roman Jakobson, el formalismo de Vladimir Propp y un largo etcétera, es además un apasionado de la música, la geología, la botánica y la astronomía.

Las aportaciones más decisivas del trabajo de Lévi-Strauss se pueden resumir en tres grandes temas: la teoría de la alianza,los procesos mentales del conocimiento humano y la estructura de los mitos.

La teoría de la alianza defiende que el parentesco tiene más que ver con la alianza entre dos familias por matrimonio respectivo entre sus miembros que, como sostenían algunos antropólogos británicos, con la ascendencia de un antepasado común.

Para Lévi-Strauss, no existe una "diferencia significativa entre el pensamiento primitivo y el civilizado", señaló Díaz Maderuelo, pues la mente humana "organiza el conocimiento en parejas binarias y opuestas que se organizan de acuerdo con la lógica" y "tanto el mito como la ciencia están estructurados por pares de opuestos relacionados lógicamente".

Comparten, por tanto, la misma estructura, sólo que aplicada a diferentes cosas.

Respecto a los mitos, el intelectual sostiene desde la reflexión sobre el tabú del incesto, que el impulso sexual puede ser regulado gracias a la cultura.

"El hombre no mantiene relaciones indiscriminadas, sino que las piensa previamente para distinguirlas. Desde ese momento ha perdido su naturaleza animal y se ha convertido en un ser cultural", comentó Díaz Maderuelo.

Para Lévi-Strauss, las estructuras no son realidades concretas, sino más bien modelos cognitivos de la realidad que sirven al hombre en su vida cotidiana.

Las reglas por las que las unidades de la cultura se combinan no son producto de la invención humana y el paso del animal natural al animal cultural -a través de la adquisición del lenguaje, la preparación de los alimentos, la formación de relaciones sociales, etc.- sigue unas leyes ya determinadas por su estructura biológica.
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TRIBUNA: MANUEL DELGADO

Lévi-Strauss y el lugar de la Antropología

El gran investigador francés acaba de cumplir 100 años y su forma de mirar el mundo sigue cargada de una fuerte dimensión ética: pensar y dar a pensar el valor de la pluralidad humana, y la necesidad de defenderla

MANUEL DELGADO 08/01/2009

Pocas serán las instancias culturales y académicas de todo el mundo que no estén celebrando de algún modo estos días el centésimo cumpleaños de Claude Lévi-Strauss, sin duda uno de los autores más influyentes del siglo XX. Todas las ciencias sociales, la crítica literaria, el psicoanálisis, la lingüística, la historia, la filosofía..., llevan medio siglo dialogando con él, incluso contra él, sin que ninguna haya podido sortear su ascendente. Sería vano intentar añadir desde estas páginas algo a lo ya dicho por tantos y en tantos sitios. Cientos de libros, artículos, monográficos, exposiciones, programas y ciclos especiales, en decenas de idiomas, lo están haciendo o lo harán mejor que lo que se intentaría aquí. Un rasgo merece, no obstante, ser destacado: el autor de Tristes trópicos y El pensamiento salvaje no es propiamente un pensador o un intelectual, aunque haya sido reconocido como tal. Claude Lévi-Strauss es, sobre todo, un antropólogo.

Miles de estudiantes y licenciados españoles en esta disciplina no pueden desarrollar lo que son. Se hace el elogio del sabio sin hacer lo propio con la naturaleza misma de su saber y su sentido. He ahí un elemento de la personalidad del ahora homenajeado en el que merece la pena detenerse. Lo que Lévi-Strauss nos ha transmitido es un conocimiento que no es sólo resultado de una honda reflexión sobre el vivir juntos humano, sino de los testimonios que una determinada ciencia social ha podido establecer acerca de hombres y mujeres concretas, cuya vida concreta -en tiempos y lugares no menos concretos- otros hombres y mujeres fueron a conocer de cerca. Seres humanos estudiando seres humanos, conociendo y dándose a conocer, recolectando tecnologías y sabidurías ajenas y lejanas, aprendiendo de gentes que siempre sabían más que quienes les estudiaban. Una disciplina -la antropología- que nació y existió para que pudiéramos instalar nuestra sociedad entre todas las demás sociedades y elaborásemos, con el conjunto producido, algo parecido a una cartografía de la condición humana en toda su amplitud.

Pero si Lévi-Strauss ha podido enseñarnos tanto y marcar nuestra época es porque pudo desempeñar su tarea como investigador y como docente en un contexto en el que la ciencia que ejercía merecía un reconocimiento, en una sociedad para la que la antropología era importante y que escuchaba lo que se le decía desde ella. Ése ha sido el caso francés y el de su área de influencia cultural, como lo ha sido el de la mayoría de países anglosajones, con el Reino Unido o los Estados Unidos a la cabeza. Otra cosa es lo que vaya a ser en el futuro -y de ello hablan las protestas estudiantiles "anti Bolonia" de estos días en toda Europa- de aquellas áreas académicas que no se demuestren lo bastante rentables o serviles. Pero, al menos hasta ahora, la antropología ha estado ahí, en esos países y en otros, viendo atendida públicamente su forma de dar con las cosas humanas, mirándolas de cerca y comparándolas entre sí.

Por desgracia, ese no es el caso de la antropología española. Una disciplina que había nacido en el último cuarto del siglo XIX se incorporaba con ánimo crítico al ámbito universitario español a principios de la década de los años 70 del siglo pasado, pero ha permanecido encapsulada en él hasta ahora. A pesar de la proyección internacional de algunos de sus exponentes -Julio Caro Baroja, Carmelo Lisón Tolosana, Claudi Esteva Fabregat-, miles de estudiantes y licenciados en antropología no pueden desarrollar plenamente lo que son o van a ser: antropólogos. Por ello, en un momento en que se abre la perspectiva feliz de un grado de Antropología en algunas universidades españolas, se entiende la preocupación de esas mismas universidades para que la disciplina que enseñan logre trascender su actual acuartelamiento académico. Es en esa dirección que todas ellas trabajan en orden a la creación de un colegio profesional que regule la práctica de una profesión tan necesaria como inexistente, en la medida en que sus miles de licenciados actuales y quienes obtengan la nueva titulación se van a ver obligados a aplicar lo que han aprendido bajo todo tipo de denominaciones profesionales, que, salvo pocas excepciones, podrán ser de cualquier cosa menos la de antropólogos.

Y lo que sorprende es que esa invisibilidad forzada de los antropólogos españoles en tanto que tales contrastes con la pertinencia y hasta con la urgencia de una mirada como la suya para observar y entender cuestiones centrales para los tiempos que corren. La antropología almacena décadas de trabajo en áreas como la de la vivencia de la enfermedad y de la muerte o la de los estilos que adoptan los diferentes grupos de edad -jóvenes, ancianos...-, siempre desde una perspectiva que recoge su variabilidad histórica y cultural. Los antropólogos han advertido hasta qué punto los objetos son fundamentales para entender la cultura que los ha creado y usado, por lo que tienen un papel que jugar en la protección y la divulgación del patrimonio cultural, defendiendo lo que de él se mantenga vivo y custodiando y haciendo accesible su pasado en museos. Su preocupación por la práctica y la concepción del espacio convierte en fundamental la perspectiva que les es propia en temáticas territoriales, tanto rurales como urbanas, en contextos en los que las grandes dinámicas de transformación no suelen tener en cuenta el precio social a pagar. La comprensión del sentido que los seres humanos otorgan al medio que los rodea y a sí mismos dentro de él, hace de los antropólogos interlocutores necesarios en los debates medioambientales y ecológicos.

Una experiencia abundante en el campo del estudio de los mitos y los símbolos rituales le permite al antropólogo detectar qué funciones y a qué demandas satisfacen las prácticas religiosas vigentes en nuestra sociedad, tanto las tradicionales como otras que hasta hace poco podrían habernos resultado exóticas. El mercado y los hábitos de consumo no son ajenos al conocimiento que los antropólogos tienen de la dimensión económica de la vida social y ni siquiera las recién nacidas tecnologías de la comunicación se escapan a la competencia que han demostrado a la hora de estudiar los lenguajes humanos. Tanto la diversificación creciente que conoce la institución familiar como el aumento de los contactos entre formas de ser y de estar derivados de los flujos migratorios o del turismo deberían hacer idónea una visión como la suya, especialmente entrenada para encarar la heterogeneidad. No se olvide que la antropología ha sido estratégica en orden a desautorizar todos los argumentos que han intentado mostrar como "natural" la desigualdad humana y continúa siendo fuente de recursos teóricos contra las nuevas y las viejas formas de racismo, xenofobia y sexismo.

La antropología se antoja ahora más que nunca útil en orden a entender las lógicas y las dinámicas que organizan nuestro presente, reconociendo en él cambios constantes, pero también repeticiones e inercias. Ese es su trabajo: ver de qué están hechas la diversidad y la complejidad sociales y mostrarlas no, como se pretende, en tanto que motivos de alarma, sino al contrario: como la materia primera de que se nutre la capacidad de las sociedades humanas para mejorarse a sí mismas.

Esa es la virtud fundamental de Claude Lévi-Strauss. Mirar como mira un antropólogo, contemplando lo remoto como ordinario y sorprendiéndose ante lo cotidiano, ejerciendo un oficio en el que la competencia y la versatilidad explicativas nunca han ido separadas de una fuerte dimensión ética, preocupada por pensar y dar a pensar el valor de la pluralidad humana y la necesidad de defenderla. Celebrar la vida de Lévi-Strauss es celebrar su vida de antropólogo. Pero se hace el elogio del sabio, sin hacer lo propio con la naturaleza misma de su saber, su fuente y su sentido. Al tiempo que multiplican las alabanzas al maestro, bien estaría que se reconociera el esfuerzo y la singularidad de quienes han decidido seguir su camino.

Manuel Delgado es profesor de Antropología en la Universidad de Barcelona y prologuista y traductor de Claude Lévi-Strauss.
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Fuente:

Claude Lévi-Strauss: 100 ans
A la rencontre de Claude Lévi-Strauss
Claude Lévi-Strauss: Nuestro Centenario
Claude Lévi-Strauss cumple 100 años de vida
Lévi-Strauss y el lugar de la antropología

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola esta tarde he oido a Mario Vargas Llosa hablar de Claude Levi-Strauss y hablaba sobre un discurso que dío en la sociedad del espectaculo con motivo de su centenario. Ha dicho que era un discurso maravilloso y que todos deberiamos leerlo, alguien puede ayudarme a encontrarlo no lo encuentro, si puedes ayudarme por favor enviame un mail a nuria@chic-kles.com. Gracias

Anónimo dijo...

Hola. También he oido el comentario de Vargas LLosa y me gustaria poder leer el discurso. ¿alguien sabe donde está?. Gracias

Ester Goeta dijo...

También busco el discurso de Lévi-Strauss en sus 100 años, alguien lo ha encontado?
Enviarme la información a: estergoeta@gmail.com Gracias.

VICTOR dijo...

TAMBIEN SOY DE QUIEN ESCUCHO A MARIO MENCIONANDO TAL DISCURSO QUE ME PARECE DE GRAN INTERES, SI ALGUNO LO TENGA POR FAVOR COMPARTIRLO EN MI CORREO O EN FB.. GRACIAS. (thered147@hotmail.com) - Victor Enrique Cabezas Figueroa.

Anónimo dijo...

Yo tambien estoy interesada en ese discurso, por favor podrian enviarlo a mi correo tambien si alguien lo tiene:
fiolunamar@hotmail.com

Muchas Gracias!
Fiorella Medina

Blanca dijo...

Es que nadie tiene referencia de dónde encontrar ese discurso?
Estaríamos muy agradecidos

Anónimo dijo...

Mario Vargas Llosa habla de Claude Levi-Strauss y hablaba sobre un discurso que dío en la sociedad del espectaculo con motivo de su centenario. Ha dicho que era un discurso modelo de orden mental y que todos deberiamos leerlo, Puede ,alguien comentar si sabe en qué documento es posible encontrarlo?? por favor enviarme un mail a menefo@gmail.com . Muchas gracias.

Javi Marcos dijo...

Podéis enviarme el discurso de Lévi-Strauss en su centenario? Gracias
javiermarcosarevalo.ba@gmail.com

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